El mensaje de tus enfermedades

El Método de la Medicina del Ser pone la atención en cómo la persona crea su propia realidad y se comunica con la misma. Si somos capaces de modificar esta comunicación, mejoraremos la capacidad de transformar todo diagnóstico en fuente de Salud y bienestar.

“Somos artistas creadores de nuestra realidad. Lo que se  manifiesta exteriormente -sintomatologías diversas- es vivido previamente en el interno. Todos tenemos la capacidad de transformar la creación no deseada (síntoma o enfermedad) si atendemos a la llamada que el Alma hace a  través del propio cuerpo”

Aprender a manejar la capacidad de escucha y de comprensión del lenguaje de nuestra Alma, ayudándonos de la propia intuición y del Código Secreto del Cuerpo es uno de los propósitos principales de la Medicina del Ser.

El estado natural del cuerpo es la Salud y cuando ésta se ve alterada es necesario prestar atención a qué aspectos del Ser no están siendo atendidos, ya sean aspectos intrínsecos de la propia persona, o bien otros aspectos heredados a partir del legado transgeneracional.

Si se están manifestando algunos síntomas o enfermedades en tu vida o bien quieres acompañar a otras personas en su proceso de sanación, la Medicina del Ser te ofrece herramientas para transformar cualquier sintomatología en una oportunidad de crecimiento, abriendo la puerta a la conciencia y a la sanación.

“La Medicina del Ser pone la atención en aquellos aspectos donde la Salud conecta con la espiritualidad”

Sean cuales sean los síntomas o enfermedades que se manifiesten, son el resultado del proceso de comunicación que el cuerpo establece con uno mismo. Existe un propósito en cada enfermedad y nuestra intención es acompañarte a sacarlo a la luz, transformando aquellos aspectos que dificulten el crecimiento y la expansión completa del Ser.

”Recuperar el estado de Salud supone la experimentación de un proceso de compresión (síntoma o enfermedad) para una posterior expansión (conciencia e integración del propósito del síntoma o enfermedad)”

El grado de alineación de las propias creencias, acciones, emociones y sentimientos determina el estado de la Salud y bienestar de la persona. La transformación de patrones mentales que ya no sirven en coherencia con nuestros sentimientos y acciones contribuirá al equilibrio natural de la persona. La transformación completa del ser necesariamente es la que contempla todas las dimensiones de éste: el cuerpo mental, el emocional, el energético y el que presenta un sentido más elevado, el espiritual.

“Porque uno experimenta la alineación cuando lo que piensa, hace, dice y siente van en una misma dirección”. “Cuando el propósito más elevado -el espiritual-  está alineado, los otros cuerpos quedaran alineados”.

Tras años de acompañamiento a personas con las sintomatologías físicas y emocionales, enfermedades  y las situaciones no deseadas más diversas, observamos que la persona que se sana no es la misma que presentaba la sintomatología.

“Necesariamente ha de darse una profunda transformación en cómo la persona se comunica y relaciona consigo misma y con su entorno para que sea posible la verdadera sanación”.

La solución está ti; tú tienes la capacidad de sanarte. La Medicina del Ser no contempla la existencia de diagnósticos cerrados ya que éstos nos ponen en situación de víctimas pasivas a merced de que llegue la solución milagrosa de afuera. Te ofrecemos un método de Salud abierto y con resultados científicos que contempla ciencias como la Física Quántica, la Psicología y la Medicina, resultando así compatible con cualquier terapia u otro sistema de Salud.

Todo aquello que necesitamos para atender a la llamada que el Alma nos hace a través de un síntoma o enfermedad está en el interior de uno mismo. Te acompañamos a reconocer tu potencial autocurativo y de desarrollo humano recobrando tu verdadera Salud y Bienestar.

De la Emoción al Síntoma Físico

Una emoción que no es expresada podría convertirse en una llamada intensa, expresándose a través de un síntoma físico. Toda emoción tiene un ciclo vital, aparece, se intensifica, llega a su límite, decrece y desaparece. La energía de la emoción queda estancada si no permitimos que finalice su ciclo, aunque el cuerpo tenga la capacidad de liberarla. Leer más