Soltar el pasado para ser libre

Imagen de Marcus Dupuis. “Sendero hacia las Rocky Mountains”.

***

A pesar de que nunca sabemos lo que va a pasar, nuestra tendencia en los momentos de inseguridad es enfocarnos en la peor fantasía. Nos parece que apegarnos a lo peor que podría pasar nos la cierta seguridad.

El que está apegado, está pegado al suelo porque no quiere perder el contacto ni la seguridad que le da el espejismo de estar controlando la situación. Observar la situación desde otro punto de vista dejará el espacio suficiente para que aparezca la solución.

Cuando dejamos de observar desde ese punto de vista fijo, estamos perdiendo contacto con el suelo, dejando de enfocarnos en el pasado y empezando a enfocarnos en el vacío… el único espacio que contiene todas las posibilidades. Un problema se crea y también se mantiene solo cuando insistimos en enfocarlo desde el mismo punto de vista.

 

En una ocasión me encontraba con una amiga conduciendo en el desierto del Sáhara. Tenía calor, la boca seca y pensé en parar a comer unas naranjas que llevaba en el portaequipajes. Mi amiga estaba nerviosa porque aseguraba que nos habíamos perdido. Hacía muchos kilómetros que no veíamos a nadie, en su opinión ya deberíamos haber llegado y estábamos adentrándonos en el desierto sin provisiones.

En absoluto le pareció una buena idea que nos detuviéramos para que me comiera unas naranjas. Me dijo que ella seguiría conduciendo mientras comía. Eso hicimos, aunque no me dio tiempo a saborear la primera naranja porque antes de que hubiera terminado de pelarla, el vehículo había quedado encallado en un banco de arena, ella seguía acelerando y el vehículo se hundía aún más en la arena.

Salí del coche y me senté en unas piedras a comer la naranja mientras primero escuchaba sus quejas y luego sus gritos. Decía que nadie nos iba encontrar ahí, en mitad del desierto y además, que cómo era posible que yo me estuviera comiendo una naranja tranquilamente mientras ella gritaba de desesperación.

Cuando terminamos -ella de gritar y yo de comer naranjas- ocurrió algo que nos pareció increíble a  ambos. De un instante a otro y como aparecido de la nada se presentó frente a nosotros un beduino con un asno. Pensamos que era un espejismo. El “espejismo” hablaba francés y nos ayudó amablemente a sacar el vehículo con su asno; también nos indicó el mejor camino para llegar a nuestro destino. Agradecido, retomé el volante del vehículo y continuamos el viaje. Mi amiga, a día de hoy, aún no da crédito a lo sucedido.

 

Ahora imagina una casa que ha permanecido cerrada por mucho tiempo. Se abren las puertas y ventanas y entra la luz. Uso este ejemplo como una metáfora de la llegada de un nuevo nivel de conciencia. La luz que entra hace que queden a la vista las cosas viejas que aún permanecen ahí, y aunque sabemos que hay que tirarlas porque ya no nos sirven, nos resistimos a ello porque son cosas a las que hemos dado mucha energía en el pasado.

En realidad a lo que estamos enganchados es a una sensación del pasado, una sensación que ya se fue y que seguimos proyectando en esos objetos a los que aún estamos apegados. Debemos abrir la ventana y dejarlos salir para permitir que vaya entrando lo nuevo.

A pesar de saber que hemos venido aquí a ser libres y también que soltar el pasado supone una gran liberación, esa libertad, ese soltar nos da miedo. Y es que entre que soltamos lo viejo y aparece lo nuevo hay un espacio vacío que nos puede provocar vértigo… el vértigo de no tener nada.

 

Creemos que el juego consiste en tener siempre algo en las manos; de ahí que sólo soltemos algo cuando sabemos seguro que podemos coger otra cosa. ¿Y si el juego consistiera en quedarse con las manos vacías? Podríamos mirarlo no como una carencia que es resultado de no coger cosas, sino como un vacío creado por haber sido capaces de soltarlas, con la potencialidad de atraer lo realmente nuevo.

Mientras nuestro personaje tenga las manos ocupadas con lo viejo por miedo a soltarlo, no se puede dar entrada a lo nuevo en nuestras vidas. Mientras tanto, el Ser no deja de atraer cosas nuevas que probablemente se nos escapan.

 

El proceso es el siguiente: el Ser atrae lo nuevo y vemos cómo se acerca; el personaje, vislumbrando la posibilidad de lo nuevo por un instante, tiene miedo a soltarlo viejo. Entonces no queda más remedio que ver cómo se aleja, quedando la sensación de que no conseguimos liberarnos de lo viejo perdiéndonos lo nuevo.

 

Para pasar del CONTROL al SOLTAR RECUERDA QUE…

… el juzgar una situación como “mala” y el sentirte inseguro respecto a ella es lo que te lleva a intentar controlarla. La clave para alinearte con lo que está ocurriendo es darte cuenta de que lo que está pasando es lo mejor que puede pasar.

… te resistes a soltar por miedo al vacío que se crea entre que sueltas lo viejo y llega lo nuevo. Confía en que ese vacío es necesario para permitir que la Vida siga trayéndote regalos.

… más allá dejar de controlar y más allá de lanzarte al desafío de soltar, está la confianza en que la Vida ya está ahí para que cumplas tu propósito.

 

REGRESANDO A LA UNIDAD…

La libertad es algo que se siente, no que se tiene. Se siente dentro, en un lugar en nuestro interior que es libre, que siempre lo ha sido y lo será. Esa libertad es la que nos permite decir “sí” a todo lo que la Vida nos trae, y la que nos permite comprometernos con lo que trae el momento.

Mientras queremos ser libres o estamos buscando nuestra libertad,  nunca va llegar, porque nos sentimos atrapados o prisioneros. Sólo podemos ser prisioneros de nuestra propia mente y sus pensamientos. Libera tu mente y tu cuerpo será libre, no importa lo que pase. Ahí se revela la libertad interior, la verdadera liberación.

*extracto del libro La numerología del Ser. Los 9 caminos de retorno a la Unidad”

8 comentarios
  1. Carmen
    Carmen Dice:

    Y soltar todo… pasado, apegos en el presente, expectativas… dejar que las cosas sean como tengan que ser sin que tratemos de mantenerlas de alguna forma. A mí personalmente me ha cansado mucho querer controlar algo y cuando he sido consciente de ese cansancio y he renunciado al control, entonces todo. ha sido mucho más fácil. Pero hay que recorrer el camino …
    Gracias Josep! un abrazo!

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    • josepsol
      josepsol Dice:

      Muchas veces para la sorpresa de mi personaje, cuando sueltas tus planes y expectativas, lo que aparece en el escenario de la vida tiene un regalo infinitamente mayor que uno habías imaginado. Un abrazo de vuelta

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  2. Valentín
    Valentín Dice:

    Mientras tengamos apegos a alguien/algo no sentiremos la plena libertad, no dejaremos brillar nuestra propia luz interior.
    Gracias Josep por ayudarnos a destapar nuestra conciencia.

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  3. Mercè Berta Hol Montserrat
    Mercè Berta Hol Montserrat Dice:

    Dejar ir a las cosas… y algunas personas. Como ejemplo, un señor que es pintor y se cree el mejor del mundo. Por equivocación me enamoré de él. Como quería cortar la relación se inventó una tontería, pero.. GRACIAS Ram. Ahora sé que no todo el mundo es bueno¡

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    • josepsol
      josepsol Dice:

      Esas personas que se cruza en nuestro camino, no por casualidad, se convierten en los mejores maestros, aunque ellos continúen sin saberlo.

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